El mercado interbancario es aquél en el que las entidades de crédito, los bancos centrales y otras instituciones de carácter financiero realizan entre sí operaciones de préstamo individualizadas en cuanto a importe, plazo y tipo de interés, a través de las cuales cubren sus necesidades en moneda nacional y en divisas.
Para la gente de a pie las repercusiones del comportamiento de este mercado son muy importantes. Por ejemplo, en Europa las hipotecas se refieren al Euribor, que el interés medio al que las entidades financieras se prestan dinero entre sí en el mercado interbancario europeo.
Ya han pasado algunas semanas desde que el Banco Central Europeo y la Reserva Federal de Estados Unidos intervinieran en los mercados de dinero inyectando liquidez para ajustar los tipos de interés en los mercados interbancarios a corto plazo, que estaban alejándose del objetivo del 4% debido a una posible falta de liquidez.
Sin embargo, no faltaba liquidez. De hecho, los bancos estaban dispuestos a prestarse dinero entre ellos, pero no al precio de los últimos meses, sino a uno mayor. Los bancos que participaban en el mercado monetario habían introducido una prima de riesgo por la desconfianza generalizada por parte de las entidades prestadoras de dinero sobre la posible insolvencia de las tomadoras, como consecuencia del potencial impacto negativo que la crisis de los créditos subprime haya tenido sobre estas últimas.
El crédito subprime es una modalidad crediticia, propia de Estados Unidos, que se otorga a particulares o empresas con alto riesgo de insolvencia, y se encuentra ligada tanto al crédito hipotecario como a la unificación de préstamos. El bajo o nulo control realizado, por parte de las entidades prestadoras, sobre el nivel de ingresos o ahorros de los tomadores de préstamos, convirtió a los créditos subprime en una oferta especialmente atractiva, llegando a mover en 2005 cerca de 805.000 millones de dólares.
Durante los últimos años los grandes bancos estadounidenses se han dedicado a comprar a entidades prestadoras los préstamos de baja calidad crediticia, con el objetivo de unificar tales préstamos y obtener paquetes de deuda hipotecaria con una alta rentabilidad anual. La mayor parte de estos paquetes han sido vendidos a grandes empresas que cotizan en bolsa, razón por cual los mercados de renta variable han sufrido importantes caídas.
Además, algunas entidades bancarias estadounidenses y europeas han utilizado los paquetes de préstamos subprime para financiar ciertos fondos de inversión. El peligro de esta operación radica en que los vencimientos de los activos que se compran y se financian son muy distintos: mientras que la deuda de los créditos subprime es a largo plazo (más de diez años), la deuda que se emite para financiarlos es a corto plazo (menos a seis meses). La deuda a corto plazo se tiene que refinanciar cada cierto tiempo, y si hay tensiones en el mercado de deuda comercial, se hace necesario acudir a las líneas de crédito garantizadas por los bancos, los cuales se muestran recelosos a realizar préstamos a otros bancos con esas líneas de crédito. Esto ha motivado grandes perdidas de algunos fondos de inversión, perjudicando directamente a las inversiones de particulares.
FUENTES: Dogmafobia y Finance Weblog
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